viernes, 31 de enero de 2014

Día 9 (Enero 30) - Los uniformes

Esto es, en definitiva, vocación.

Aún cuando existe en la red el resultado de un estudio acerca de "Cómo mejorar la calidad de la educación para todos los colombianos" por el equipo de trabajo conformado por el Colegio Mayor de Nuestra Señora del Rosario (curioso!), Rand Corporation y la Universidad de Los Andes en el cual, como resultado de los análisis se incluye que la responsabilidad del bajo nivel de las instituciones no recae enteramente sobre el nivel de gestión directiva, aún sigo creyendo que esta función e implicaciones son muy representativas y correlativas (yo no he realizado mi propio estudio, pero bueno....)

Cómo es que en una Institución educativa se pueden determinar tiempos referentes a plazos para nivelaciones, habilitaciones, uniformes y otras actividades sin contar con el respaldo de la rectoría?

Siendo lunes 27 - y nuestro rector había venido - ocurrió que algunos estudiantes antiguos se presentaron sin uniforme de educación física a esta misma clase, por lo cual el docente respectivo les solicitó una autorización firmada por rectoría con el fin de integrarlos al proceso, motivo por el cual los estudiantes se dirigieron a esta oficina para hablar con el rector y obtener dicho permiso.

Luego de la respectiva charla, el rector se comprometió con la firma de dicha autorización, la cual fue solicitada por el docente del área en mención, dos días después, cuando los estudiantes requirieron de nuevo ingresar a esta clase, sin embargo - y para sorpresa de todos! - esta autorización nunca fue firmada y el rector ya no se encontraba en la Institución.

Ahora bien, ¿te parece justo jugar con las necesidades del colegio así no más? Cualquier persona externa - como puedes serlo tú, leyendo esta entrada - puede o no considerarlo así, dependiendo de su nivel de experiencia e interés en el tema, pero lo que sí es influyente, es que las decisiones simples deberían estar sustentadas en algo más sólido que las palabras, por ejemplo en palabras escritas en no sé, ¿el manual de convivencia por ejemplo? aunque aún estamos esperándolo, ¿recuerdas? de 10 a 12 días... y esto mismo, me hace recordar y relacionar el tema con que en la famosísima semana de desarrollo institucional de enero, descargué un reglamento para la operación de la cooperativa escolar - los documentos existen! - y nuestro mismo rector se comprometió ante todos los docentes a realizar las respectivas modificaciones para evitar, ante el solicitante que gane la licitación de este servicio, la injusticia de tener otros expendedores de alimentos en la misma institución... adivina... (pero mejor lo tratamos con más calmita en otro post)

Concluyamos... perjudicados, ¿quiénes, los estudiantes? en realidad no, al final terminaron integrándose a las clases, ¿el rector ? tampoco, ya no estaba presente cuando se requirió el documento de autorización, ¿los docentes? de pronto, de qué sirve querer cumplir con la carta de navegación principal - entiéndase manual de convivencia social - si las decisiones pueden tomarse esporádicamente para obviar lo escrito, y al final, ni siquiera es necesario cumplirlas, ¿ves? de esta sutil manera nuestra palabra, progresivamente pesará menos que la niebla, esa niebla fina, que lentamente difumina los límites de nuestra acción y eficiencia en este colegio.

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